viernes, 25 de febrero de 2011

Realidad

Viernes nuevamente. Llegó Américo “Tolo” Gallego a la banca de Colo-Colo durante esta semana.

Segunda visita al doctor Momia. Esta vez no pude acompañar a tu Mamá porque la cita era a las 16:30, demasiado temprano como para escaparme una vez más del trabajo. Tu abuela Nora eso sí, la acompañó, así que el presente día será relatado sólo según lo que me contaron.

Tercera foto que te sacan dentro de la guata de tu Mamá y ya te ves más desarrollado, aunque renacuajo todavía (guaja). Tienes ya 5 semanas de vida (7 de embarazo) y fecha aproximada de aterrizaje en mis brazos para el 20 de Octubre. Yo creo que será antes.

Te midieron también, estás creciendo rápido, ya tienes casi 1 cm y de aquí en adelante (según Google) seguirás creciendo al doble cada semana. Por lo mismo, el próximo control médico será recién en un mes más, y por mientras tu Mamá sigue quejándose que no te portas bien, que la estás mordiendo por dentro, porque le molesta mucho la guata y tiene náuseas y quiere vomitar, pero no vomita porque no le gusta (porque es lesa y le gusta quejarse). En ese control, en un mes más, ya serás un feto y probablemente ya estarás formado con carita, brazos y piernas y estaremos marcando en el calendario los días que faltan para tenerte físicamente con nosotros.

Recién el 1 de Abril podremos verte nuevamente y comprobar si estás sanito, si todo está bien y aunque no podremos saber aún si eres niñito o niñita, probablemente ya comenzaremos a comprar cosas para ti. Tu Mamá quiere tener todo al tiro, la tengo que atajar cada vez que vamos al mall, sería fome que tuvieras puros adornos de niñita y que al final fueras hombre, sería último de mamasán. Más encima no te pienso comprar adornos nuevos hasta que tengas 18 (guaja) y tu vida social probablemente sufriría con ese karma de tener pieza rosada.

Cuídate hijo, sigue creciendo y no te portes tan mal porque recuerda: tu Mamá sufre y peor aún, yo me tengo que comer todos sus reclamos, así que piensa en el pobre de tu padre.

Te amamos (mucho ya), imagínate cuando te veamos por primera vez.

viernes, 18 de febrero de 2011

Sonidos

Viernes, tuve que arrancarme del trabajo para acompañar a tu Mamá al doctor, esta vez, eso sí, con el oficial y no con el tatita del otro día.

Hoy si es importante la visita al doctor. Pese a que tu llegada está más que confirmada, y ya hasta ropa tienes, fuimos a convencernos de que todo no es una alucinación y que eres real.

Luego de esperar harto rato, y ver mil revistas viejas (terrible), por fin nos hacen pasar a la consulta. Según tu Mamá, el doctor parece actor de cine, y bueno ya, algo tiene, se parece al peladito que hacía de momia en… La Momia. Simpático el tipo, hace un par de preguntas y a la sopa. Nos fuimos a hacer una nueva ecografía.

El Momia prende los equipos, instala el aparatito y de nuevo, ahí estás, has crecido mucho, ahora sí ya pareces al menos un renacuajo (o por lo menos mi imaginación vio eso), y aunque no estaba en los planes de nadie… te oímos. Un latido fuerte y luego varios más constantes, pero suaves.

Latidos! Nunca esperamos poder escucharte tan pronto, y menos tan claro. Tienes latidos, hace una semana eras un punto negro y ahora tienes corazón. Ya debes saber, yo no soy muy religioso y menos mamón, pero esto me desencajó y por un momento hizo flaquear mis rodillas de macho recio. El milagro de la vida. “Milagro”. No me escucharás muchas veces diciendo esta palabra, pero para este caso no existe otra posible que explique todo el proceso por el que estamos pasando.

Nos dijiste fuerte y claro que estás ahí, esperándonos como nosotros te esperamos a ti. Te hablamos todos los días, te decimos que te amamos, te pedimos que luches por crecer fuerte y sano, que has multiplicado nuestra felicidad al infinito y más allá y que cada día que pasa es una aventura desde ahora (Indiana Jones es una alpargata al lado nuestro). Imagínate, no tienes más de 3 mm y nuestras vidas ya giran en torno a ti.

Y con todo esto, con tu mega-latido incluido, aún no podemos averiguar tu edad. Con todo lo pintoso que salió el Momia, el pelmazo no pudo calcular cuántas semanas de embarazo tiene tu Mamá. Recién con unos exámenes de sangre podremos saberlo, pero creemos que ya tienes por lo menos unas 6 semanas, lo que significa que para Octubre estarás completamente con nosotros.

Octubre. Pareciera tanto tiempo.

domingo, 13 de febrero de 2011

El anuncio

Domingo.

Precavidamente, con tu mamá organizamos un asado en casa, para anunciar tu llegada a tus abuelos. Tuvimos que decir que era en celebración del aniversario de nuestro matrimonio civil, y se la creyeron, guaja.

¿Cómo se los contamos? Inventamos varias formas para sorprenderlos, pero nos quedamos con el viejo truco del regalo misterioso. Aprovechamos el día de San Valentín, y en unas bolsas de papel metimos regalos mulas (galletas, guaja) para despistarlos, y en la bolsita de tus dos abuelas, un zapatito en cada una. Tan maestro fue nuestro plan, que de voladas no entendían qué pasaba, pero al ver tus zapatitos… llanto. Llanto y más llanto (y mocos, puaj). Tu abuela Nora saltó de la silla sin avisarle a nadie y nos abrazó con fuerza, mientras tu abuela Paty lloraba en su silla sin poder pararse. Por supuesto, ambas reaccionaron sin explicar qué habían encontrado en la bolsa, por lo que nadie más sabía qué pasaba.

También estaba tu abuelo Ricardo y tus tíos Nico y Cata. Todos felices, todos hablando, todos imaginándote, todos esperándote.

Llamadas por teléfono y luego un recorrido para avisarle a tus bisabuelos. Por el lado Rojo serás el tercer bisnieto, detrás del Goran y el pirigüín sin nombre aún de tu tía Marce, pero serás el único en Viña (macanudo). Por el lado Pérez en cambio serás el primero… así que aprovecha (macanudo x2). Ahora, por el lado González o García no estoy seguro, tienes muchos tíos-primos que no conozco, por lo que prefiero no arriesgarme con alguna declaración que después tu Mamá me pueda sacar en cara, pero lamentablemente no serás el primero, porque ya está la Martina (mínimo), hasta el momento tu única prima-hermana, hija de tu tío Alonso.

¿Mucha información? Da lo mismo, pues hijo(a). Si a esta altura de tu vida, ya los conoces a todos y todo lo que acabo de decir son tonterías ahora.

Ya es oficial entonces. Ahora eres parte de la familia, al menos nominativamente. Todos están felices y ansiosos de que llegues luego a alegrar nuestras vidas.

Ahora el problema son tus abuelas. No nos quieren devolver tus zapatos.

sábado, 12 de febrero de 2011

La confirmación

Es sábado y un temblor de 6,9 grados se sintió en el sur, volviendo a asustar a las viejas alharacas que siguen corriendo al cerro, a casi un año del terremoto del 27 de Febrero de 2010.

A esta altura ya debes saber que tu Mamá es porfiada como ella sola. Más porfiada que indio borracho, dicen.

Primero, desobedeció a su doctor, haciéndose los test inmediatamente al salir de la consulta, cuando él le había dicho que los hiciera una semana después. Y luego de ver el resultado, en vez de esperar a su nueva consulta a los 10 días, decidió pedir hora a un doctor “X” por su cuenta, e ir lo más rápido posible a que le confirmara que tú estabas ya en su guatita.

Me obligó a madrugar un sábado y de un ala me llevó a la consulta.

El doctor no era viejo, era viejo, viejo, viejo. Yo creo que ya estaba muerto, pero aún no se había dado cuenta. Tenía muchos años ese caballero, yo creo que los tenía todos, y algunos guardados también, porsiaca. Y aunque nos confirmó que tú ya existías, era tan fome, que nos dejó peor que como llegamos.

En este momento no eres más que un poroto,  una mancha negra en una foto borrosa del útero de tu mamá (brrr). Para ser tu primera foto, no es muy bonita, ni muy clara. Pero da lo mismo, porque estás. Existes. No tienes ni ojos, ni manos, ni pies, ni nada. No te alcanza ni para renacuajo todavía. Pero existes. Y eso, en el corazón de tu Mamá y el mío, es suficiente para amarte más que nada en el Universo. No le cuentes a tu Mamá, pero sí, te amo más que a mi PS3, y más que a Colo-Colo.

Al salir de la consulta es que nos damos cuenta lo importante que eres, y lo largo que serán los meses que vienen (soportando a tu Mamá además, imagínate). No sabemos si eres niña o niño aún, pero ya tienes nombre en cualquiera de los casos. Ahora, claro, ya no es un misterio, ya te lo sabes pero lo repito igual, Julián si eres hombre, Leonor si eres niña.

Julián o Leonor.

miércoles, 9 de febrero de 2011

La Noticia

Es miércoles, hace calor y Chile llora porque Bielsa renunció a la Selección.

Hoy, al volver a casa luego del trabajo, encontré un regalo misterioso sobre la mesa del comedor. -¿qué es esto?- pregunté, y desde la cocina la Ali me grita que es mío, que lo abra. No es Navidad ni mi cumpleaños, pero un regalo es un regalo y quien se queje por recibir uno, es gil.

En la más completa inocencia que otorga la absoluta ignorancia de lo que está por venir, comienzo a desenvolver esa bolsita misteriosa. Dentro de la bolsa, una caja. Dentro de la caja, unos zapatitos tan pequeños que caben en la palma de mi mano. Dentro de los zapatitos, en unos 9 meses… estarás tú.

Ahora, claro, es fácil deducir esto, pero en ese instante no entendí nada. No entendí nada en el momento más importante de nuestra vida, el que lo cambia todo. Cero. Nada, hasta que levanto la vista y veo a la Ali parada en el umbral de la cocina mirándome con los ojitos llenos de lágrimas y felicidad.

Cresta, era tan obvio.

Cuando por fin mi cerebro logró procesar la información, ya era tarde. El cuerpo se le adelantó. El corazón estaba hinchado, latiendo rápido. La boca seca. Mis brazos ya estaban abrazando a la Ali y mis ojos por alguna extraña (y masculina) razón se sentían húmedos, como cuando entra una mugrecita. Vaya mugrecita.

Pregunté mil veces si era verdad, y mil veces la respuesta fue afirmativa. Dos test confirman la noticia. Todo da vueltas. Los pensamientos se pelean unos con otros por saltar primero de mi cabeza y llegar a ser pronunciado, pero ninguno logra salir lo suficientemente vivo como para ser leído con claridad, salvo uno. Uno matemático, de hecho. Una ecuación sin sentido, que rechaza toda lógica, pero que arroja un resultado correcto. Único. Abrumador.

1+1=3

Tres. Y nada será lo mismo. Será mejor, infinitamente mejor. Para ti, la Ali y el Seba ya no existen. Nunca existiremos. Para ti sólo seremos Mamá y Papá. Cresta. Mamá y Papá. Mamá y Papá, Mamá y Papá. Lo repito todo el día y aún es difícil de procesar.

Mamá y Papá…