Esta semana tienes sesión de fotos. Vamos nuevamente donde el Momio este jueves, después de un mes completo sin verte, así que estás avisado: córtate las uñas, péinate bien, lávate la carita, etc. Se supone que a esta altura ya puedes hacer todo eso, las uñas debieran empezar a crecer esta semana, lo mismo el pelito, y tus manos ya están completas, incluyendo 10 deditos separados (ya no pareces pato), así que no hay excusas.
Tu mamá me reta cada vez que te digo “tutito” o “guatón” o algo así, según ella vas a ser niñita pero yo insisto que da lo mismo, se supone que ya te salieron tus cosas y podríamos saber si vas a ser hombre o mujer, pero es difícil aún, y en serio, da lo mismo. Crece tranquilo o tranquila, nosotros te amaremos igual nomás aunque uses ropa rosada o blanca (azul nunca). A todo esto, te estamos viendo cuna y coche ya. Hay algunos que son más macanudos que mi auto ¿no será mucho? Respuesta: NO. Vas a tener un coche maestro, lo prometo, transformable y lleno de cosas innecesarias, botoncitos y aparatos raros. Ahora, la cuna será más simple, de madera yo creo. ¿Importara en realidad? Ahora que estás leyendo esto, ¿te acuerdas del coche o de la cuna que usaste años atrás? Probablemente no, y estés revisando en internet autos que quieres que te compre (sí, seguro que te lo compro, guaja).
El tiempo ha pasado lento, muy lento. Desde el último control fue un mes, pero parecen seis. Todo es tan relativo aún. Estos días que quedan para el control serán insoportablemente largos y ansiosos. Sabremos si todo está bien, si creciste como corresponde, si tienes tus piernas, brazos, deditos bien formados. Es harto nervio para soportar, créeme. Pero como aún te portas mal, suponemos que todo anda bien, aún haces que tu mamá vomite a penas se levanta en la mañana y es buena señal, espero. Le sobo su guata, intentamos sentirte, algún movimiento, y aunque en todos lados dicen que es prácticamente imposible, tu mamá jura de guata que sí te siente en su interior.
El viernes espero escribirte de nuevo, con buenas noticias.
Ah! Y olvídate del auto.