Recién
cumpliste los 9 meses hace 2 semanas y la curva de aprendizaje subió
notoriamente, mucho, mucho. Ya falta poquito para que aprendas a traernos el
desayuno a la cama a mí y a tu mamá, esa es la meta. Y es que un día pestañamos
y ya te parabas sola en tu corral, y no pasaron 2 días para que ya te
equilibraras bien solita y afirmada y te
pudieras parar en cualquier lado con ayuda de un apoyo. Después sin mayor
esfuerzo aprendiste a aplaudir hasta con sonidito de palmas y tu cabecita ya
razona lo que quiere y lo que debe hacer para conseguirlo, increíble.
Y no son
sólo las gracias, que tienes muchas, pero como nos das a entender que ya no
eres una bebé, sino una niñita… te ríes con nosotros, sabes pedir las cosas que
quieres, donde ir, con quien quieres estar, cuando quieres regalonear o jugar o
simplemente ver tele, de verdad eres una pequeña esponjita que absorbe todo lo que
tiene en su entorno…
Y
nosotros, tuvimos que comprarnos baberos para poder estar contigo. Nos tienes
embobados, atontados y enamorados de ti. Estás a nada de caminar y hablar.
Has
pasado el invierno sanita, gracias a la Fuerza, a Superman y a Odín, mientras
en las noticias muestran tantos bebés complicados, enfermitos en los
hospitales, y ahora es cuando verificamos que la decisión de mantenerte en la
casa con la Lidia fue la mejor. Has estado abrigadita y bien cuidada, ella te
quiere mucho, se nota y te regalonea harto.
A veces
eso sí, pareciera que estás aburrida de estar en la casa todo el día, nos
gustaría poder salir más a pasear, a caminar por la playa, pero el clima ha
estado muy frío… y nosotros tal vez te sobreprotegemos un poco, como dice el
dicho “más abrigado que hijo único”, preferimos no arriesgarnos.
Estás
creciendo muy rápido, tan rápido que ya tenemos nostalgia de cuando eras aún
más pequeñita y dependiente de nosotros. Hoy ya eres una niñita y no podernos detener
eso, sólo nos queda disfrutarte día a día, hora a hora.
Te
amamos mucho, bebé.
No hay comentarios:
Publicar un comentario